Revista Scientific Volumen 5 / Nº 15 - Febrero-Abril 2020 | Seite 213

plan de acción que condujo al diseño de un programa de formación para la elaboración de proyectos comunitarios dirigido a los responsables del Consejo Comunal de la comunidad antes citada. 2. Percepción del investigador Las organizaciones comunitarias del Siglo XXI desarrolladas en contextos socioculturales como los de Latinoamérica, demuestran cada vez mayor conciencia de sus necesidades de participación ciudadana y capacidad para la autogestión de sus comunidades. Igualmente, estas parecen comprender que la dinámica de los últimos tiempos demanda una ciudadanía menos dependiente del Estado y más empoderadas en la toma de decisiones para la solución de los diversos problemas comunitarios. Igualmente es comprensible que existen determinadas situaciones en las cuales se impone la intervención del Estado cuando de problemas complejos se trata. En este sentido, los proyectos comunitarios se han constituido en la vía más propicia mediante la cual las comunidades organizadas pueden canalizar sus necesidades. En este mismo tenor, la Ley Orgánica de los Consejos Comunales (2010a), en su Artículo 4, numeral 7, lo define como: “…el conjunto de actividades concretas orientadas a lograr uno o varios objetivos, para dar respuesta a las necesidades, aspiraciones y potencialidades de las comunidades” (pág. 15). Desde esta perspectiva es oportuno considerar que la participación comunitaria reclama más que nunca acción y protagonismo en sus procesos de formación para la gestión comunitaria. Al respecto, Requena (2018), refiere que: “la participación comunitaria es un proceso cambiante y variable, lo cual está vinculado con las actitudes, toma de decisiones y relación entre los individuos” (pág. 295); por lo que se infiere que la participación comunitaria adquiere relevancia en el contexto de las comunidades organizadas. 212 Arbitrado de ello los resultados obtenidos sirvieron de referencia para la creación de un