Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 356

donde cada persona tenga las mismas oportunidades, formando individuos integrales, libres, responsables, en aras del bienestar tanto personal como de la sociedad. Otro de los aportes para la formación pedagógica en el sistem a educativo venezolano, fueron las ideas que implanto en escuelas experimentales la educadora Belén San Juan (1916-2004), firme seguidora de los postulados de Simón Rodríguez y que junto a Luis Beltrán Prieto Figueroa, fundó en el año 1955 el instituto de educación integral, conocido como el laboratorio pedagógico, el cual uso para profundizar en sus pensamientos, todo esto sirvió como pilar para el nuevo currículo. Belén San Juan, asume la educación en las aulas de clases de manera integral, es decir preparando para la vida, incluye ideas de formación para la paz y que la enseñanza se da a través de la experiencia, mediante métodos pedagógicos que incluyen todos los saberes, formando además en ellos un profundo sentimiento por la patria. Una vez esbozados las bases epistemológicas de la formación pedagógica presentes en el currículo actual del sistema educativo venezolano, es oportuno preguntarse: ¿Existe una concordancia entre lo planteado en el nuevo currículo y la realidad en la praxis educativa?. Ante esta interrogante, se puede afirmar que existe una ruptura epistémica entre el pensamiento pedagógico imperante y la praxis educativa. Por su parte, Matos, Cegarra y Rivera (2017): consideran como praxis educativa aquella que “lleva al docente a tomar conciencia de la necesidad de formarse para transformar su accionar educativo, desde esa relación dialógic a de saberes y conocimientos para promover un proceso interactivo afectivo, cognitivo y práctico entre sus compañeros y estudiantados” (pág. 331); el cumplimiento de esto conlleva a una verdadera transformación de la educación. 355 Arbitrado desde una perspectiva humanista considerando las diversas etnias y culturas,