aprendizajes, en definitiva, más capaz de aprender a aprender” (pág. 35).
2.2. Enfoque Social
El enfoque social permite comprender como el estudiante construye su
aprendizaje a través de la interacción con su medio -su entorno social-, pues
la interacción que el individuo establece con la sociedad tiene un rol importante
en su funcionamiento intelectual, de allí que, se pueda afirmar que el
aprendizaje es, por lo general, un proceso social, tal y como lo plantea Vigotsky
(1982a), cuando señala que:
Cada función en el desarrollo cultural del niño aparece dos
veces: primero en el nivel social y luego en el individual, primero
en medio de otras personas (interpsicológica) y luego dentro
del niño (intrapsicológico). Esto aplica igualmente para la
atención voluntaria, la memoria lógica y la formación de
conceptos. Todas las funciones superiores se originan como
relaciones reales entre individuos (pág. 18).
En este orden de ideas, la Teoría Sociocultural, hace hincapié en la
participación activa del sujeto con su contexto social, siendo el desarrollo del
pensamiento producto de la interacción entre ambos, en tal sentido, Vigotsky
(1982b): “el proceso de desarrollo cultural puede definirse en cuanto a su
contenido, como el desarrollo de la personalidad del niño y de la concepción
del mundo” (pág. 15).
Asimismo, González y Tourón (1992), afianzan esta premisa señalando
que: “es en la sociedad donde el individuo adquiere inteligencia, juicio moral y
conciencia de sí mismo” (pág. 39); permitiendo establecer la importancia de la
interacción social en el progreso pedagógico del sujeto, tal y como lo estudia
el interaccionismo simbólico.
De igual manera, se puede afirmar que el desarrollo de los procesos
cognitivos del individuo estriban considerablemente de la interacción social
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Arbitrado
convirtiéndose en un sujeto más activo, responsable y eficaz frente a los