entre la nueva información y los conocimientos ya almacenados” (pág. 8); en
consecuencia, hay una innovación tanto del conocimiento como del medio
para obtener la información, por ende, se produce una transformación del
aprendizaje.
En atención a lo expresado anteriormente, Abate (2006d): llama
“esquemas de conocimiento” (pág. 6); al modelo de transformación del
aprendizaje, que permite describir cómo aprende un estudiante a través de la
transformación de los conocimientos que ya posee, creando un proceso cíclico
que parte de la recuperación de la información previamente almacenada en la
memoria, para lo cual desarrolla microprocesos de: atención, reconocimiento
de patrones semejantes y selección de la información. Seguidamente, se
transforma la información ya existente con los conocimientos recientemente
adquiridos y se pasa del registro sensorial a la memoria de trabajo (corto plazo)
donde son seleccionados los elementos más relevantes para el individuo,
luego la información es codificada conceptualmente y almacenada en la
memoria a largo plazo.
Interpretando a Pons (2010a): se conciben los esquemas como
estructuras de conocimiento cuyo principal propósito reside en almacenar la
información construida y relacionarla a través de representaciones internas,
permitiéndole al estudiante utilizarla en su proceso de aprendizaje a través de
estrategias cognitivas como la selección, recuperación, organización y
construcción de una nueva información (pág. 25). Asimismo, es importante
acotar que los esquemas ayudan a comprender textos, hechos y acciones,
recordar información, clasificar nuevas ideas, adquirir conocimientos nuevos,
en conclusión, son elementos que intervienen en el aprendizaje.
En tal sentido, y de acuerdo a los planteamientos de Novak y Gowin
(1988): la transformación del aprendizaje, es un proceso cognitivo en el cual
se concibe al individuo como “un sujeto consciente de su aprendizaje,
326
Arbitrado
orienta a la comprensión del conocimiento, y para ello, establece relaciones