Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Página 316

Desde la perspectiva de la resignificación del sentido de la formación pedagógica de un ciudadano planetario y cósmico; todos estos fundamentos teóricos, llevan a plantear, una conexión educativa de la pedagogía, la ecología y el cosmos como parte de un tejido sistémico. La trama requiere de un ejercicio hermenéutico consciente sobre una totalidad donde nada está separado. Los planteamientos teóricos expuestos, desde nuestra experiencia como biólogos, nos inclina a la observación de los patrones naturales en el estudio de los ciclos y la conservación de la biosfera. Asimismo, la formación pedagógica desde una concepción psicológica y biológica es vital para entender el significado de la vida desde un punto de vista cosmobiológico. Es así, como la experiencia de la organización Apisofía, fundada por Carolina Donoso y José Gregorio Rodríguez en el año 1986, destinada al estudio de la Abeja de la Miel “Apis mellifera”, por más de 40 años, ha desarrollado investigaciones bajo una lógica biológica del sistema silvestre de relación (no domesticado), con referencia cósmica; donde se destacan los contactos cercanos con las abejas. En los talleres realizados durante los últimos 18 años, alrededor de 15000 personas entre niños, docentes y representantes de las comunidades educativas de la Región metropolitana de Caracas y de San Felipe, en el Estado Yaracuy, han visitado las Granjas Integrales de Apisofía, como ámbitos pedagógicos no convencionales que tienen como misión ofrecer una educación ecológica restauradora de la conciencia ambientalista en el contexto cosmobiológico. 315 Arbitrado Un nuevo modelo de civilización sustentable desde el punto de vista ecológico (Ecología Integral), que implica un cambio en las estructuras económicas, sociales y culturales. Ella está unida, por lo tanto, a un proyecto utópico: cambiar las relaciones humanas, sociales y ambientales que tenemos hoy. Aquí está el sentido profundo de la eco pedagogía, el de una Pedagogía de la Tierra (pág. 48).