Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 312

cosmobiológica en la praxis socioeducativa, pasa por la incertidumbre de una dinámica idiográfica, que valora los conocimientos, en una redimensión constante de los mismos dentro del cosmos del cual se derivan. De acuerdo con Sagan (1987), el cosmos: Es todo lo que es, o lo que fue o lo que será alguna vez…Nuestro diminuto hogar planetario está perdido en algún punto entre la inmensidad y la eternidad. Creo que nuestro futuro dependerá del grado de comprensión que tengamos del cosmos en el cual flotamos como una mota de polvo en el cielo de la mañana. La imaginación nos llevará a menudo a mundos que no existieron nunca (pág. 4). Como expresión del cosmos deben ser concebidas todas las relaciones existentes entre todos los seres vivos con su medio ambiente. Llevar esta concepción a la praxis pedagógica es esencial para darle coherencia a una Lógica cósmica educativa. Al respecto de estas relaciones, el prólogo de Chopra, en la obra de Shrestha (2006), expresa: Todo el universo es una expresión de consciencia pura, que primero vibra como un sonido y luego, finalmente se manifiesta como una forma. Esta visión de la realidad concuerda con las enseñanzas de la física: las partículas subatómicas, la estructura del continuo espacio-tiempo, la gravedad y las fuerzas electromagnéticas no son más que la vibración de cuerdas superiores, vibraciones unidimensionales de la nada (pág. 5). El fenómeno cósmico, así descrito hace resonancia en el ser humano en términos energéticos en el continuo espacio-tiempo debido a las probabilidades de ubicuidad de las partículas atómicas en la composición universal. Bajo esta premisa las personas requieren despertar una conciencia de otredad y empatía como co-creadores de una realidad compartida. Todos los seres vivos y su entorno son una red de nodos de materia y energía, conectados y en movimiento, desde su naturaleza cuántica. 311 Arbitrado orden, desorden y organización” (pág. 52). De este modo, la visión