Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 302

del concepto del pensamiento computacional, se ha utilizado la metacognición para fortalecer el proceso de resolución de problemas, donde Doménech (2004b), encontró que: “una elevada metacognición permite regular la resolución exitosa” (pág. 384); en este ensayo se propone la utilización de la metacognición para el desarrollo de las habilidades del pensamiento computacional (descomposición, reconocimiento de patrones, abstracción y generalización, y diseño algorítmico) durante la realización de actividades de la vida cotidiana. La metacognición según Flavell (1976), hace referencia a dos elementos: primero, el conocimiento que una persona tiene sobre sus propios procesos cognitivos o cualquier otro aspecto relacionado con ellos; y segundo, a la supervisión activa y consecuente regulación de estos procesos (pág. 232). Estos dos elementos son la base de la metacognición, tal como lo indica Zulma (2006), cuando menciona que los investigadores que trabajaron posteriormente con la metacognición han mantenido dos dimensiones: “en la mayoría de las veces estableciendo una mayor precisión en sus componentes, pero que retienen la distinción inicial de dos dimensiones en la metacognición: el conocimiento y la regulación de la cognición” (pág. 123). Por lo tanto, la propuesta que se hace en este ensayo consiste en asociar las habilidades del pensamiento computacional a esos dos elementos metacognitivos. Por un lado, para el conocimiento que una persona tiene sobre sus propios procesos, debe tomarse conciencia de que las habilidades del pensamiento computacional ya están inmersas en la vida cotidiana y que con frecuencia son utilizadas. Por otra parte, para la supervisión activa, debe considerarse la posibilidad de usar las habilidades del pensamiento computacional durante la ejecución de las actividades de la vida cotidiana. Para finalizar, en aras de que todos los lectores tengan la posibilidad de desarrollar el pensamiento computacional, se sugiere cultivar el hábito de 301 Arbitrado la metacognición” (pág. 38). Aunado a que en estudios previos a la aparición