Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 286

Torres (1983), señala: La educación no se hace de A para B o de A sobre B sino de A con B mediatizados por el mundo. Mundo que impresiona y desafía a uno y a otro y origina visiones impregnadas de anhelos, dudas, esperanzas en los cuales se constituirá el contenido programático de la educación (pág. 147). Por lo que partir, de esta cita nos permite analizar y reflexionar que un proceso de formación docente, no tendrá asidero o una base real de resultados si no se toma en cuenta a los educadores que se pretende formar, hay que escuchar a los profesores de proyecto, conocer desde sus propias voces; sus expectativas, sus fortalezas, debilidades, entre otros aspectos o variables que intervienen en este proceso. De igual manera es necesario estudiar, reflexionar y disertar sobre la teoría de la Complejidad o Transcomplejidad, al respecto, Morín (1998), expresa que es él: Pensamiento capaz de unir conceptos que se rechazan entre sí y que son desglosados y catalogados en compartimientos cerrados por el pensamiento no complejo. No se trata de rechazar lo simple, se trata de verlo articulado con otros elementos; es cuestión de separar y enlazar al mismo tiempo. Se trata pues, de comprender un pensamiento que separa y que reduce junto con un pensamiento que distingue y que enlaza (pág. 73). En coherencia con este pensamiento, el autor considera que indudablemente existen distintas visiones con respecto a la formación docente y más si tomamos en cuenta las diferentes dimensiones que hay que analizar y razonar, en particular, con el caso de formación docente universitaria, donde se platean en ocasiones como contradictorias. Por lo que, en línea con estas teorías, la esencia de: entre, a través y trascender, que conforma el pensamiento transdisciplinario, así como los 285 Arbitrado docente es importante considerar el paradigma socio-crítico y al respecto,