Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 258

desarrollado a nivel tecnológico y con mayor capacidad de destrucción. Eso no preocupa realmente a los sujetos aislados e incluidos en las redes digitales, que ven el mundo como un circuito de información y valoran las cosas como un conjunto de datos, sin preocuparse por dar alcance a ninguna verdad, y únicamente pendientes de la transparentación de todo y de ellos mismos. Aun así, la capacidad destructiva del biopoder, que sigue recurriendo a la coacción y a la violencia física, es evidente, pero la atención y sentimientos que provoca son efímeros en el mundo hiperdinamizado de las comunicaciones digitales. Han hace filosofía de los autoincluidos y aislados en el espacio digital. En cierto modo, Han piensa la política desde este aislamiento. Su crítica social no aspira a salir del espacio de auto-in reclusión en el que se encierra al sujeto sobre el que reflexiona. A pesar de que Han (2012): no admite la faceta inmunitaria en las sociedades contemporáneas (págs. 8-10); sí inmuniza su propia filosofía cuando anuncia una negatividad excluida pero siempre ontológicamente presente, precisamente no quiere ver en la neutralización de las diferencias (pág. 14); el triunfo de la política inmunológica, igualmente reúsa indagar en el contenido de poder inmanente a la corporalidad humana, un poderío que su psicopolítica encubre. De esta forma, Esposito (2009), diría al respecto, que lo negativo: “no es eliminable, sino solo domesticable (…)” (pág. 141). 4. Conclusiones Las nociones de poder y psicopolítica de Byung-Chul Han se afirman sobre la base de una ontología política que niega el poderío que albergan los cuerpos humanos. La base ontológica de su concepto de poder no tiene raigambre en el conjunto de fuerzas que interaccionan en el espacio físico de la política, fuerzas que vienen originalmente integradas a las redes psicológicas y subjetivas que contribuyen al movimiento, dirección o parálisis 257 Arbitrado y transparencia siguen siendo controlados por un biopoder cada vez más