Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 257

este aspecto, la dominación de los cuerpos se vuelve innecesaria. Para Han (2014j): el problema de la biopolítica, radica en que “no permite ninguna intervención sutil en la dimensión psíquica de los hombres. En cambio, el psicopoder está en condiciones de intervenir en los procesos psicológicos” (pág. 106). Pero, ¿por qué la gubernamentalidad de este psicopoder sigue necesitando armas de agresión física y sofisticados materiales bélicos contra los cuerpos para seguir manteniendo el orden global? ¿No se percata Han de que en el mundo de hoy aún existen muchas poblaciones que viven al margen de las redes digitales, sin medios para conectarse a Internet y a expensas del raudal informativo de las sociedades occidentales? Estas preguntas evidencian la parcialidad del sujeto que describe Han. No habla de un sujeto universal –ni es esta una de sus pretensiones– pero sí habla de un sujeto en abstracto –quizá porque siempre que se habla de un “sujeto” se recurre a abstracciones inevitables–. Podría decirse que el conjunto de sujetos que tienen acceso a las redes de información y comunicación crean un sistema de aislamiento con respecto a los que viven a expensas o privados de esta accesibilidad. El análisis de Han solo se centra en los que tienen acceso. Ellos, de manera voluntaria, se someten al psicopoder, cuyo alcance sigue siendo limitado. El poder se combina con sistemas de dominación físicos y psíquicos, los físicos no están menos avanzados, perfeccionados y refinados tecnológicamente. La autoinclusión en el espacio digital es a la vez una autoexclusión con respecto a lo que está fuera de ese espacio. El psicopoder domina a los que están dentro del espacio digital, gobierna sobre estos en la medida en que voluntariamente aceptan ser transparentados, pues gustosamente se exponen al control. Articulan contra sí mismos mecanismos de agresión psicopolítica. Sin embargo, los que están afuera de esa positividad 256 Arbitrado al biopoder. La vigilancia digital puede llegar a controlar los pensamientos, en