Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 255

inyectan ninguna luz en la oscuridad” (pág. 80). Existe una fascinación por la transparencia en las sociedades de hoy que Han repudia. El triunfo absoluto de lo positivo ha arruinado toda dialéctica del sujeto, toda posibilidad de distinguir entre una verdad y una falsedad. Ambos términos se han diluido en la positivización de la sociedad. La fascinación por la transparencia viene causada por ese dominio absoluto de lo positivo. El exceso de positividad excluye cualquier distinción, así, la mismidad crea el infierno de lo igual. Han (2017): afirma que dentro del “infierno de lo igual ya no resulta posible ningún anhelo de lo distinto” (pág. 9). El espacio digital transparente incluye todo lo igual. La exposición de los individuos y sus sentimientos en las redes sociales y la datalización de la vida siguen adelante simplemente porque resultan rentables. Para Han (2014g), lo opaco e inaccesible no entra dentro de la concepción positiva y transparente de las cosas: El imperativo de la segunda Ilustración es: se ha de convertir todo en datos e información. El dataísmo, que pretende superar toda ideología, es en sí mismo una ideología. Conduce al totalitarismo digital. Por eso es necesaria una tercera Ilustración que revele que la ilustración digital se convierte en esclavitud (pág. 88). La racionalidad de la primera Ilustración reprimió a la imaginación, a la corporalidad y al deseo. Y la segunda Ilustración, mediante la información, los datos y la transparencia, acabará con los mitos volviéndose a sí misma una mitología. La acumulación y flujo de datos no alcanza a abarcar un sentido. La narrativa sí conforma un relato de sentido, mientras que el dataísmo tan solo genera un espacio henchido de datos, pero huero de sentido. Según Domínguez (2019): en los sistemas educativos no se han producido diseños que complementen suficientemente la formación en competencias digitales con las demandas de la Cibersociedad (pág. 325); por eso, la ilustración 254 Arbitrado Han (2013b), considera que la hiperinformación e hipercomunicación: “no