Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 253

unidos e indistintos el uno del otro. Al ceñirse a la inmanencia psíquica, Han no está hablando de un poder originario a la vida en su totalidad, ni mucho menos de un “poder puro” –suponiendo que lo hubiera–. Han está disponiendo de la clásica división, tanto antigua como moderna, que separa la corporalidad de un otro inmaterial, ese otro inmaterial que bien podría ser considerado alma, espíritu, mente, psique, etc. Entonces, al partir de esta no-participación del cuerpo en el desarrollo del poder, la ontología psicopolítica incide en la misma fisura mediante la que buena parte de la historia de la filosofía constituyó al poder-dominación. Todo poder-dominación es extrínseco a la inmanencia vital del cuerpo. La inmanencia haniana reside en un elemento ya tomado como escindido del cuerpo: la psique. La dominación de la que habla Han toma la forma de un poder que coincide con la libertad, o al menos con aquello que hoy en día se dice que es la libertad. Si la libertad es voluntad libre, entonces, por voluntad propia el individuo puede someterse a un poder externo e indiferente a los intereses que subyacen a su vida en tanto que integración plena cuerpo-psique. Aunque psíquicamente el individuo esté convencido de lo que quiere o de lo que hace, este, puede auto-infligirse daño, incluso, es capaz de auto-coaccionarse. En este punto comienza a verse el conflicto que Han crea en su propia filosofía: resulta que el poder no es violencia, nada tiene que ver con ella, sin embargo, el poder en coincidencia con la libertad causa que el individuo pueda dañarse a sí mismo por voluntad propia. De manera esquiva y quizá de casualidad, Han (2018b): expresa que no se trata de una violencia físico-coactiva ni ejercida directamente sobre los cuerpos, sino de una “violencia simbólica, sin necesidad de violencia física” (pág. 119); y termina reconociendo la presencia de un nódulo inquebrantable entre el poder y la violencia que mantiene la dominación; pero la violencia no física igualmente es violencia (pág. 120). ¿Cómo pueden entonces alcanzar 252 Arbitrado como si no hubiera una síntesis originaria en la que psique y cuerpo aparecen