estética del nadie (págs. 175-178). Cabe mencionar que para Han la voluntad
de poder se ve frustrada justo cuando el poder abunda tanto como para
rebasar el prioritario quererse-a-sí-mismo. El poder está condenado a lidiar
con lo distinto de sí mismo en el momento en que se ennoblece, cuando
sobreabunda y se sobreexcede.
Sin embargo, Han no tiene en cuenta los dos niveles del poder desde
los que habla Nietzsche: uno es el de la voluntad de poder y el otro es el del
poder como concepto creado por los seres humanos. Buena muestra de ello
es el aforismo titulado Sobre el “maquiavelismo” del poder, en el que Nietzsche
(2008), afirma que: “el poder en la ‘voluntad de poder’ es solo un medio: el
protoplasma que se apropia de algo y lo integra al organismo, que por lo tanto
se fortalece y ejerce poder para fortalecerse” (pág. 280). El poder que no es
voluntad de poder y, a saber, es “poder político”, para Nietzsche no es más
que un medio al servicio de la voluntad de poder.
Las formas de poder político, es decir, el status público que adquieren
ciertos individuos, las instituciones, la legitimidad, o el ejercicio de mando por
parte de unos sobre otros, son el resultado de las relaciones que los seres
humanos entablan en la vida social, tras las que late la voluntad de poder. El
poder es una forma mediata de la voluntad de poder, su instrumento, pues
esta es principio y fin de la vida social en particular y de toda forma de vida en
general. El dominio que opera en el nivel de las instituciones, del gobierno, de
los códigos éticos, de los protocolos, etc., no es más que un producto
inconsciente de la voluntad de poder, que es la causa de las correlaciones
sociales y la que está tras las composiciones instituyentes erigidas. El poder
instrumental creado en la sociedad, que no es otra cosa que un poder político,
es solo un medio y nunca un fin. En cierto sentido, podría afirmase que quien
inclina su vida a tomar ese poder como su objeto último, desconoce la voluntad
de poder.
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Arbitrado
deambulando en la impersonalidad del no-deseo, como una ética y una