libertad. La perfectibilidad del poder tiene que ver, entonces, con el aumento e
intensidad de sus intermediaciones, sin que se anule con ello la faceta
agresiva que forma parte de él. A Han (2014a): lo estable e intermediado
estarían vinculados a la racionalidad, que “corre paralela a la duración, la
constancia y la regularidad” (pág. 72); al autor, solo le interesa evaluar el poder
desde baremos meramente formales –así lo demuestra a lo largo de su
análisis–, considera la perfectibilidad del poder en función de su forma gradual
más estable. De este modo, se delata una comprensión del poder que reúsa
hacer el estudio de su historia, que evade introducir una hermenéutica de su
facticidad y que solo se remite a valorar su formalización en virtud de presumir
que hay un grado supremo de poder.
Si la lógica del poder habilita las intermediaciones este también se
infiltra en las comunicaciones. Con base en esto, el segundo elemento
estructural del poder radicaría en la semántica. En él, el poder pasa de una
dimensión formal a una simbólica: si lo simbólico del lenguaje es el symballein,
la unión, para Han (2018a): a su lado siempre está el diaballein, la separación;
el diaballein es el lado “diabólico” del lenguaje (pág. 160). En Sobre el poder
no acepta que el cuerpo sea, tal como advirtió Foucault (2014): una “superficie
de inscripción de los acontecimientos” (pág. 32). Precisamente, Han (2016d):
le reprocha a Foucault una “amplia fijación con el cuerpo” (pág. 68) que no le
permite ver el modo en que el poder actúa en el campo simbólico, creando
hábitos. Antes que los acontecimientos, en el cuerpo se inscribe el lenguaje.
El problema es que el poder nunca llega a verse enfrentado consigo mismo
porque positiviza completamente al lenguaje, impidiendo que este se torne
diabellein.
Una interpretación sociológica de la analítica heideggeriana de la
cotidianidad descubriría que el “uno”, aquel que domina las interpretaciones
del mundo, es ese poder impersonal que a nadie pertenece; y que fluye entre
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Arbitrado
estabilidad del poder, en la medida en que este se identifica más con la