considerar al sujeto como un representante reflexivo capaz de articular la
praxis docente con la investigación. Así, este estudio busca orientar, la
formación basada en competencias, entendiendo los aspectos esenciales que
se dan en tres aspectos fundamentales a juicio de Pérez (2012a):
El cognitivo que traslada a la aprehensión, adjudicación,
comprensión e internalización del conocimiento; la puesta en
práctica de las habilidades o destrezas que llevan a la
aplicación del saber y el ser como aspecto más importante del
proceso formativo dado el carácter actitudinal y
comportamental (pág. 10).
Interpretando los supuestos, formar al estudiante por competencias lo
prepara ontológicamente para su desenvolvimiento como ser social, con la
alternativa de resolver problemáticas que son competencia de su entorno, es
decir, fusionar lo laboral con lo académico. Esta nueva modalidad, ofrece al
estudiante circunstancias para la inserción en campos laborales, que ameriten
diversas preparaciones, acordes a necesidades contextuales.
2. El Problema
La investigación se ocupa, del rol que el docente asume en determinado
momento; es decir, no está mediado sólo por las condiciones espacio-
temporales y funcionales que le corresponde desempeñar, están inmersas
además las consideraciones ontológicas y epistemológicas que instituyen la
matriz epistémica que apoya el interés de esta indagación. Ante tales
planteamientos, en este momento el ejercicio docente se ve afectado, pues
debe apoyarse en la visión del saber, donde sea capaz de observarlos para
poder construir experiencias significativas como hoy se sugiere sean en
colectivo, porque encontrará en su devenir conflictos, apatías históricas,
además de predisposiciones contrarias.
El docente en la posmodernidad, debe estar plenamente identificado
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Arbitrado
y el para qué. Imparcialmente, la figura del docente-investigador lleva a