Revista Scientific Volumen 3 / Nº 9 - Agosto-Octubre 2018 | Page 250

tipo de desecho podría, inclusive, generar ingresos para la escuela. 8. Planificar en cada lapso al menos un proyecto de aprendizaje centrado en el ambiente y su cuidado. Son sólo algunas posibles, su número y su práctica dependerán de las necesidades e intereses de los actores socioeducativos involucrados. Para cerrar, es pertinente resaltar que se trata de tomar el ambiente como parte y soporte de nuestras vidas; lo que implica estudiarlo para conocerlo y optar por su valor, transformándolo para humanizarlo sin devastarlo (Pasek, 2006b). Es decir, plantear la protección del entorno para un mejor futuro. 6. Referencias Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Gaceta Oficial N.º 36.860, del 30 de diciembre. Caracas, Venezuela: Asamblea Nacional Constituyente. Recuperado de: http://www.cne.gob.ve/registrocivil/uploads/repoDocs/62f851f23b128c8 c39d4bf117e0009ae16c267b2_1293028542.pdf Dieleman, H. & Juárez, N. (2008). Educación ambiental para la sustentabilidad. Plan de estudio. México: Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación. Gabaldón, A. (2006). Desarrollo sustentable, la salida de América Latina. Venezuela: Grijalbo. Garza, J., & Patiño, S. (2004). Educación en Valores. México: Trillas. Gelvis, A. (2017). Actividades Recreativas para Fortalecer el Rendimiento Escolar de los Estudiantes. Revista Scientific, 2(4), 46-63. Recuperado de: https://doi.org/10.29394/scientific.issn.2542-2987.2017.2.4.3.46-63 Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, M. (2010). Metodología de la 249 Arbitrado 7. Organizar con la comunidad un proyecto de reciclaje. Dependiendo del