participación ciudadana desde la escuela debe involucrar tanto a los
estudiantes como a representantes y comunidad en el desarrollo de
actividades sociales en beneficio del entorno o comunidad donde viven. Se
trata de fortalecer la participación activa de los actores socioeducativos hacia
una educación ambiental sustentable y una conciencia ecológica en beneficio
de la humanidad.
5. Conclusiones
En Venezuela, tanto la participación ciudadana como la educación
ambiental están preceptuadas en diferentes documentos legales. Quiere decir,
que desde las instituciones educativas se debe promover ambas y el docente,
en tanto gerente del aula, es el responsable de realizar actividades para ello.
No obstante, al determinar las actividades de participación ciudadana que
promueven al docente del L.B. “Sabana Libre” para el fortalecimiento de una
educación ambiental sustentable, se encontró que, en promedio, solo 17% de
los docentes realiza actividades pro-ambientales y el 29% promueve valores
ambientales implicando la triada escuela-familia-comunidad. Tales resultados
permiten concluir que:
1.- La mayoría de los docentes no están formando un ciudadano crítico y
reflexivo, capaz de pensar sobre su propia responsabilidad en el deterioro del
ambiente.
2.- Aunque la educación ambiental es obligatoria, en su mayoría, los
docentes no están educando en valores ambientales ni realizan actividades
pro-ambientales. Por lo tanto, ni los estudiantes ni la comunidad aprenden a
respetar, cuidar y preservar el entorno y el ambiente en general.
3.- Consecuentemente, no se favorece el desarrollo de una conciencia
ambiental y planetaria que lleve a los estudiantes y a la comunidad a preservar
y asumir compromisos ambientales. En pocas palabras, no estamos
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Arbitrado
Igualmente contradice a Garza y Patiño (2004): quienes indican que la