inquietudes, necesidades que son primordiales en el desarrollo humano;
generando la valorización de la cultura, el comportamiento y cambios de
actitudes; sin olvidar que el hombre desde su llegada al mundo ha pasado por
diversos cambios como sociales, culturales, educativos, tecnológicos, entre
otros.
La condición necesaria para crecer en las dimensiones más humanas
es afrontar y resolver positivamente los conflictos que plantea la vida y es la
aceptación plena de una de las características constitutivas de la dinámica de
mejora de las personas y de las sociedades. Para ello se requiere fortalecer y
potencial en los sujetos una cultura de paz que acceda la interacción, armonía,
mediación, negociación y empatía en la resolución de conflictos.
Actualmente han surgido distintos problemas y uno de ellos es la
ausencia de tolerancia ante situaciones de conflictos inherentes a las
relaciones humanas, la cual se apoya en primer plano en la familia como ente
principal difusor o como principal ente de convivencia. En las familias se
fortalecen determinados valores; teniendo la responsabilidad de sus
integrantes la construcción y profundización de los mismos. Sin embargo, la
escuela, también tiene inherencia en la trasmisión de dichos valores a los
autores y actores del hecho educativo; promoviendo, fortalecimiento, y
motivando a través de acciones que incidan en los cambios de actitud y de
conocimientos.
De esta manera, la escuela se inserta en los tiempos posmodernos,
violentos y de cambios acelerados, que demandan la efectividad de la cultura
de paz de vivir en armonía, sana paz, convivencia pacífica y eficiente con todos
los integrantes de la escuela, familia y comunidad. Forjar una cultura de paz
es una motivación. La idea de enseñar la no violencia en la escuela es tarea
ardua tomando en cuenta la atmósfera competitiva y de enfrentamientos
políticos, las mismas pueden inducir al animo a la competencia tanto individual
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Ensayo Arbitrado
profundizar el pensamiento del bienestar de las comunidades, sus intereses,