Revista Scientific Volumen 3 / Nº 8 - Mayo-Julio 2018 | Page 341

Innovar supone la construcción de nuevos aprendizajes, a su vez representan el desarrollo de procesos formativos. De esta manera, los procesos generados por la innovación, lo cual se traducen en proyectos de mejoramiento para las acciones educativas conducen progresivamente a la interrelación de la teoría y la práctica. Esta interrelación se conoce como la praxis educativa, a su vez, constituye el objeto de la innovación. Asensio (2010), sugiere como una interpretación: En nuestros días como sinónimo de “mejorar”, de “renovación positiva”, de “creatividad” y, por ello, a las personas con “espíritu innovador”, más que a las que simplemente realizan bien su trabajo, se las tiene por “muy valiosas”, en los diferentes ámbitos profesionales. (pág. 169). En tal sentido, los procesos de innovación tecnológica en la praxis pedagógica, implican el uso de estrategias en los métodos didácticos, mediante los cuales se trata de introducir nuevos conocimientos, concepciones y actitudes en el saber didáctico de los docentes en la sistematización pedagógica representada en gran medida, como la condición “sine qua non” de los procesos formativos, en términos de provocar los cambios en la enseñanza-aprendizaje. Por tal motivo, De Pablos (2009): explica que es una disciplina relativamente joven que incorpora conocimientos relevantes; además de las competencias digitales, para responder a las propuestas tecnológicas desarrolladas en los centros educativos y en las prácticas educativas de los docentes en las aulas de clases conlleva una dinámica tecnológica, destinada a la innovación en la formación de los discentes. 340 Ensayo Arbitrado todo tiempo y en todas las dimensiones de la vida. En las últimas décadas se acelera el ritmo del cambio y se multiplican (…) Cabe resaltar dos factores: el desarrollo del conocimiento científico y su difusión, la mayor participación, aspiraciones y las demandas sociales (pág. 17).