Así mismo, el autor señala: “El dominio ideológico constituye una de las
distorsiones más grandes de la educación y representa una de las formas más
condenables pues corresponde a la instrumentación del lavado cerebral o de
manipulación de multitudes” (Barrera, 2013b, pág. 44).
En otra forma, la ideología debe plantearse como el conjunto de ideas
que puedan constituirse en creencias, valoraciones y opiniones aceptadas
para fundamentar conceptos filosóficos de algún sujeto social determinado, en
el caso de la obrar el autor asume la ideología como “el cuerpo de ideas y
valores impuestos como único y exclusivo para un contexto grupal y social con
intencionalidad hegemónica y con características impositivas” (pág. 45).
Para el autor la Hologogía: “es el proceso educativo continuo, la praxis
instructiva que integra al ser humano en su perspectiva más amplia, a partir
de una antropología integral, holística, la cual se sustenta la actividad formativa
permanente” (pág. 51).
La Hologogía, en consecuencia, se expresa la necesidad de diseñar
una estructura educativa armónica, que responda a cada quien en sus
necesidades que posea en cada una de las etapas de la vida, un proceso
formativo desde la compresión del ser humano en su percepción
antropológica, psicológica y social más amplia.
Por ello, el autor define la Hologogía como “la educación desarrollada a
partir de la comprensión holística del ser humano” (pág. 53), que implica la
visión de la persona principio, centro y fin de la educación; como una totalidad,
como una realidad, integra, integral y a su vez trascendente.
La comprensión holística del ser humano, exige una apreciación del
hecho educativo también holista, continuo y transcendente, no producto de
partes ni ocurrencias, más bien un proceso único e integral en que la persona
tenga el tiempo y lugar lleno de posibilidades de realizarse.
Finalmente, corresponde a vivir de acuerdo con el momento, según las
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Ensayo Arbitrado
la educación y propósitos educativos.