Revista Scientific Volumen 3 / Nº 8 - Mayo-Julio 2018 | Page 282

o secundarios, a comprender que la sociedad es para compartirla con una gran variedad de seres humanos que poseen características muy diferentes y que una condición discapacitante necesariamente no representa una desventaja para lograr las metas planteadas; al menos que sea una discapacidad cognitiva severa o un error en la escogencia de lo que se quiere estudiar que es un error común en los procesos de inclusión. Ahora bien, a pesar de los programas y campañas orientadas a tratar de generar la inclusión dentro de la universidad y para los cuales no se estaba preparado y no se está aún, y que hubo de conocerse de una manera precipitada como para justificar la inclusión de los estudiantes con discapacidad fue lo que generó al principio rechazos de parte de los docentes y se aprecia en expresiones como: “si incluyen en mi lista a un estudiante con discapacidad pido que me lo retiren” “no sé cómo lo voy a tratar si es un estudiante con discapacidad auditiva”. Por lo tanto, y es ahí donde hay que reflexionar profundamente, se debe perseverar en alcanzar una cultura de inclusión que como valor debe vivirse dentro de la institución para evitar la estigmatización por comparación con los estudiantes “normales” que tradicionalmente hemos recibido. De no ser así, siempre se estará buscando una acción evasiva para no admitirlos de manera plena en ese espacio social que por derecho les corresponde. Basado en lo anterior, hay que preguntarse ¿Dónde radica el problema? Y se puede decir al compartir en la comunidad por tantos años, que el hecho es que el rechazo aparece de muchas maneras en las acciones de los seres humanos y a veces ni siquiera notamos que estamos desacreditando al otro y la razón es que se ha establecido una cultura que considera al estigma como algo normal hasta el punto de reírnos sin siquiera percatarnos del daño que se puede estar infringiendo. Lo antes expuesto nos hace plantearnos otra pregunta ¿Qué nos 281 Ensayo Arbitrado al hecho de que a la mayoría no se orientó, en sus hogares, estudios primarios