dar vueltas, entre otras, ayudados de algunos objetos, sin embargo, se le
dificulta seguir rutinas diarias. De igual forma, su capacidad de imaginar está
ausente, donde presenta dificultad para el juego simbólico. Es decir, tienen
problemas para comprender la actividad que se le presenta, así como también,
separar, simbolizar y poner en orden su pensamiento, de igual forma, el
entender los juegos de roles o imaginativos. Por ende, el docente tiene la
capacidad de reforzar estas conductas con instrucciones firmes y simples para
llevar acabo la actividad.
3.3. Integración escolar con los niños autista
El proceso educativo de los niños con Trastorno del Espectro Autista es
un reto complejo para los entes educativos, de manera tal, que se facilite el
proceso de inclusión social y educativa de los niños con diversidad funcional,
igualmente, facilita el proceso de interacción entre el maestro, alumnos y el
niño(a) con TEA, pues se logra que la enseñanza sea un proceso satisfactorio,
viable y gratificante para todas las partes tales como docentes, padres y
representantes.
En esta intención de dar una respuesta adecuada al continuo de
necesidades educativas de niños(as) con TEA en los centros educativos, se
hace necesario trabajar de forma cooperativa entre terapistas, directivas de la
institución junto a los padres, por ello, Jury y Ballesteros (2009:s.p.), plantean
que los profesores:
• Elaboren programas específicos individualizados y adaptados para
cada niño, teniendo en cuenta las competencias, estrategias comunicativas
utilizadas; las cosas que puede o no realizar con ayuda.
• Realizar el trabajo en grupos pequeños, para facilitar el proceso de
aprendizaje del niño.
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Artículo Arbitrado
pues, se interesa por realizar conductas como aleteo de manos, balanceos,