trastorno se observa desde el nacimiento hasta los tres años de edad, por
medio de las pruebas de retrasos en cuanto a interacción social, habla o juego
simbólico.
3.2. Trastorno del Espectro Autista (TEA)
Actualmente se consideran los Trastornos del Espectro Autista según
la
Federación
Autismo
Andalucía
(2005a:8),
como
“trastornos
neuropsiquiátricos que, presentando una amplia variedad de expresiones
clínicas, son el resultado de disfunciones multifactoriales del desarrollo del
sistema nervioso central”. En otras palabras, el autismo constituye un trastorno
que se basa en el aspecto de conducta, sin embargo, está ligado a varios
trastornos, en las funciones cerebrales biológicamente condicionadas.
Dentro de esta misma línea, la Federación Autismo Andalucía (2005b,
pág. 9): exponen entre las características más predominante en los niños
autistas son las siguientes:
Alteración del desarrollo de la interacción social recíproca. Se visualizan
complicaciones para simpatizar y poner interés con los demás, donde se
produce el aislamiento social significativo. Significa, las dificultades que se
pueden presentar en el niño y la niña es el entendimiento de los pensamientos,
relaciones socioafectivas, creencias y deseos.
Seguidamente, la alteración de la comunicación verbal y no-verbal se
evidencia alteraciones en la mirada, pocas acciones gestuales, falta de
lenguaje oral. En otras palabras, los niños y niñas con autismo presentan
dificultad en comprender la importancia de la comunicación y su aplicación con
el entorno que lo rodea, sólo lo emplea cuando necesita o rechaza,
presentando ecolalia y estereotipo de él o de los temas de su interés.
De igual forma, repertorio restringido de intereses y comportamientos
223
Artículo Arbitrado
interés, actividades restringidos, repetitivos y estereotipados” Por ende, este