Revista Scientific Volumen 3 / Nº 8 - Mayo-Julio 2018 | Página 222

Los niños autistas pueden aprender, pero parece que sólo lo hacen en condiciones de aprendizaje muy cuidadas. No aprenden apenas a menos que se sigan, de forma muy escrupulosa, reglas específicas de enseñanza, identificadas a través de la investigación en el área del aprendizaje. En el tratamiento de las personas autistas, el control adecuado del medio para producir aprendizaje es actualmente el recurso esencial, y bastan pequeñas desviaciones en la conducta del profesor para que se produzcan graves perturbaciones en el aprendizaje del niño autista. (pág. 515). En general, es beneficioso para los niños(as) con Trastornos del Espectro Autista acudir a las instituciones educativas normalistas puesto que, se benefician de la interacción de los niños sin diversidad funcional, el cual se ha demostrado que las condiciones de integración, pues facilita el aprendizaje y la generalización de las adquisiciones (Riviére, 2001). Significa entonces, en la escuela hay un ambiente de apoyo como el que ofrecen los propios niños, sin embrago, estos apoyos no siempre se dan de manera espontánea en los compañeros del niño autista, por ende, la labor del maestro es provocarlos para ayudarlos a que vayan saliendo de ellos por sí solos. El presente artículo tiene como objetivo describir una experiencia educativa de una niña con el trastorno del espectro autista en el ambiente de aprendizaje en el nivel de educación inicial en el Centro de Educación Inicial Los Capullitos. 2. El Problema Resulta oportuno, en el Centro de Educación Inicial Los Capullitos está inscrita por primera vez una niña con el Trastorno del Espectro Autista, de 4 años y 11 meses, presentando características definidas de diversidad funcional a saber una conducta deambulatoria (ir de un sitio a otro sin finalidad), mínimo contacto visual, su lenguaje está formado por monosílabos, 221 Artículo Arbitrado respecto, Schreibman y Koegel (1981), expresan: