participación ciudadana particularmente en la construcción de conocimientos
y en el desarrollo de habilidades, actitudes y valores que integran lo social con
sus interacciones, entre ellos, la solidaridad, la justicia social, la cooperación,
la equidad, el trabajo en equipo, la tolerancia, el respeto por la vida y la
diversidad, el actuar, entre otros.
Obviamente, la educación actual requiere ser una educación
constructivista, participativa y popular al servicio de las necesidades de la
sociedad en donde se promueva el pensamiento crítico, reflexivo y
participativo
de
los
estudiantes
para
así
producir
una
educación
multidireccional, en donde el docente cumpla el rol de facilitador y promotor de
la participación, así como de la integración de todos los estudiantes con la
realidad social que vive la escuela y la comunidad donde habitan.
Ahora bien, bajo tales premisas no es posible entender la construcción
de conocimiento transformador en otra perspectiva que no sea la de sujetos
activos en la indagación de su realidad. Por lo tanto, en la educación dialógica
los estudiantes tienden a reflexionar sobre su propia situación y son parte
activa de todo el proceso educativo.
Se puede argumentar que, en la transformación de la escuela primaria,
el estudiante requiere ser actor principal de su propio desarrollo, actuando de
manera autónoma en su aprendizaje y en la autorrealización de su ser en el
futuro.
De esta manera el docente debe mantener esta visión y actuar de forma
tal que este escolar pueda tener las bases apropiadas para alcanzar este fin,
este docente con visión de futuro debe entrelazar la participación ciudadana al
introducir dentro de su práctica además de nuevas estrategias la inclusión de
los padres en este desarrollo.
Además, se puede agregar que la educación viene avanzando en una
política sintetizada en Educación de Calidad para todos, lo cual implica
207
Artículo Arbitrado
sistema educativo formal cumple un rol esencial en la gestión de la