la intención de solucionarlo, dicho esto de otra manera, que sea consciente de
los diferentes pasos que realiza para poder resolver el problema, la
consciencia que el niño posee de este proceso le permite volver sobre cada
una de las fases del trabajo que ha desarrollado con el afán de poder corregirlo
así se puede considerar que:
cualquier situación obstáculo que propicie la activación de un
proceso cognitivo, que para ser resuelto necesita de la
interacción de acciones que se puedan ejecutar, a partir de
destrezas como: la observación, inferencia, suposición,
análisis, etc., que emprende el ser humano como tal,
permitiendo la adquisición de nuevas destrezas que posibilitan
el desarrollo de un proceso que crea el camino para que los
niños establezcan soluciones lógicas y reales al problema
(Ullauri, 2013c, pág. 46).
A continuación, abordamos dos modelos de resolución de problemas el
primero que propone Polya (1984a), y el segundo que define Sternberg
(2011b). El modelo de Polya establece cuatro fases para la resolución de
problemas matemáticos que en su orden son: i). entender el problema, ii).
configurar un plan, iii). ejecutar el plan, iv). mirar hacia atrás (Polya, 1984b,
pág. 51-53):
I.
Entender el problema: esta comprensión del problema no implica
solamente su lectura de forma literal, sus palabras, sus signos y
símbolos, sino también lo implícito, lo que a primera vista no se mira,
como las relaciones, categorías y variables que lo componen, ayudando
al niño a poder comprender el problema en su totalidad. (Polya, 1984c;
Ullauri, 2013d).
La génesis del proceso implica razonar sobre la tarea que se presenta
para resolverla, reconociendo y entendiendo el problema en cuestión, esto
implica que el niño debe partir del análisis crítico de las relaciones, categorías
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Artículo Arbitrado
sino el proceso que el niño desarrolla dentro de aquel plan que estableció con