Revista Scientific Volumen 1 / Nº 2 - Noviembre-Enero 2016-2017 | Page 377

en una axiología social, para dar respuestas a los cambios que deben realizar la sociedad con el fin de afrontar los retos y desafíos que la misma presenta, donde los valores forman parte de la existencia del individuo donde este se involucre es lo intrínseco del hombre, y mejorar su conducta, modelos de vidas para ir en pro del equilibrio social. En ese mismo sentido, la educación universitaria debe asumir una dimensión integral donde los diseños curriculares deben responder a alcances personales que promuevan la autorrealización; sociales, que conlleven a una educación para la convivencia; políticos que propicien una educación universitaria para la democracia e históricos, que contribuyan a una educación para el desarrollo humano. Es importante mencionar que las nuevas tecnologías constituyen un aspecto de vital importancia para la educación específicamente la universitaria; pero por encima de éstas, la educación fundamentalmente requiere un cambio de mentalidad y de una renovación de sus valores ya que la educación es ante todo un proceso de formación de valores sociales, de actitudes y hábitos constructivos. De nada valdría hacer ciencia sin formar conciencia. Como quiera que sea la promoción de estos valores sociales con la predicación y el ejemplo conlleva a que los educandos se conviertan en ciudadanos responsables en la toma de sus decisiones personales, capaces de formarse juicios ante la realidad, respetuosos de los demás, dotados de una sana autoestima y posesionados de sus derechos y deberes sociales. Formarse es fundamentalmente construirse como persona, inventarse y desarrollar todas las potencialidades. La auténtica persona se convierte en autor de su propia vida cuando actúa de acuerdo a sus propias convicciones y de manera responsable. 376 Arbitrado Por otro lado, es una necesidad apremiante de concienciar y reeducar