Revista Scientific Volumen 1 / Nº 2 - Noviembre-Enero 2016-2017 | Page 378

manera adecuada en su preparación intelectual y en las competencias en los ambientes de aprendizaje. El Estado debe aumentar y racionalizar la inversión en educación; porque no es suficiente con crear infraestructura y mejorar la gerencia de los docentes. Es tarea impostergable formar docentes que amen el aula de clase, respeten a la persona humana especialmente al estudiantado y esto sólo sería posible generando modelos educativos que tengan esas características de respeto, competencia y honestidad intelectual. Dadas las condiciones que anteceden, se puede afirmar que solamente en la medida en que las instituciones universitarias promuevan y estimulen el continuo ejercicio de la libertad, la responsabilidad, la participación, la crítica, el servicio y el respeto por la vida, el respeto al otro, el reconocimiento de la cultura regional, nacional y mundial y el pluralismo podrán formar auténticos ciudadanos capaces de convivir en democracia. Sólo si los educadores universitarios se esfuerzan por ser ciudadanos y convertir sus ambientes de aprendizajes en modelos de democracia integral estarán educando para formar un sujeto ético en condiciones de elegir, preferir y valorar. Es nuestra capacidad de elegir lo que nos transforma en poder ser. La internalización de los valores sociales nos prepara para una vida mejor. Al actuar con sentido ético nos convertimos en seres prudentes en condiciones de irradiar un pensamiento nuevo. A manera de resumen final, el reto de convertir a Venezuela en un país productivo con equidad interna; es decir, sin perdedores ni excluidos exige respuestas de orden político, económico y social, pero también respuestas educativas. Si bien es cierto que la educación universitaria no va a sacar al país de la crisis, tampoco sabremos de ésta sin el aporte de una educación renovada. La genuina democracia sólo es posible en el marco de la justicia social, pues el primer requisito de la democracia es asegurar la vida y el bienestar de toda una sociedad. 377 Arbitrado Así pues, se requiere formar a nuestros docentes universitarios de