notorio y comunicacional. En un ejercicio de imaginación la dimensión
subjetiva, semeja ventanales que soplan valoraciones, predispuestos a la
apertura de un mutualismo y conversión de gustos y placeres compartidos, en
virtud del deseo por la lectura, escritura, planificación, participación activa,
diálogo, trabajo compartido, asistencia a clases y eventos científicos.
En las proposiciones iniciadas por el docente, con implícitos ontológicos
del ser del vivir-compartir, que refieren encuentros con actos humanos en
valores ético-morales, cortesía y buenos modales, no debería faltar en cada
una, la narración deliberada de metáforas o metonimias orientadoras, que
complementen o acompañen con su verbo imaginario las mencionadas
valoraciones. Veamos algunas muestras.
Cuando el docente venezolano, en el encuentro pedagógico con el
alumno:
- Promueve la simpatía mediante el saludo amistoso, lo incorpora
personalmente a la institución y a la vida estudiantil.
- Atiende pacientemente los interrogantes, enfatiza la autoestima.
- Dialoga amistosamente, lo está convirtiendo en su amigo personal
- Lo acoge como un miembro de su familia, construye respeto y
generosidad.
- Caminan juntos, entonces le muestra seguridad en el sendero de la
vida.
- Oran acompañados, lo hace su hermano en la fe con Dios..
- Comparten alimentos, construye empatía verdadera
- Leen y escriben juntos, entonces forja hábito de estudio.
- Ofrece invitación a su hogar, está construyendo confianza, seguridad
y sensibilidad personal-social.
356
Arbitrado
de la persona, que se hacen cinéticas en el comportamiento visible, público,