Revista Scientific Volumen 1 / Nº 2 - Noviembre-Enero 2016-2017 | Page 354

la organización denominada Río Orinoco, no pueden vivir separados, ambos se necesitan para proporcionarle nombre y renombre al majestuoso caudal de vitalidad rebosante. Deben estar unidos como el hidrógeno y el oxígeno para que emerja el agua, si estuvieran separados, serían otra cosa muy distinta al agua, en una molécula, el alumno es el hidrógeno y el profesor es el oxígeno, en proporción, por lo general hay más alumnos que profesores en un aula de clase; al mencionarlos parecen diminutos, pero constituyen per se, el río que sustenta la naturaleza biológica del país. Dentro de esta imaginación, los peces y demás organismos vivos que nadan en el mismo río, complementan los demás actores administrativos y obreros de la organización, cada uno participando y cumpliendo tareas de aporte de oxígeno, nutrientes, purificación y de mantenimiento del subsistema correspondiente. Visto el fenómeno pedagógico desde este contexto, tanto profesores como alumnos, proporcionan vida y bienestar a la sociedad, son la fuente natural de la cual se nutre el mundo civilizado, para desarrollarse y producirse, la interrelación compartida entre ellos, permite la autoformación y capacitación que requiere el progreso del país. Pero el río como escenario educativo constituye un micro sistema, que mantiene relación con otros sistemas circundantes, a quienes provee de valores sociales y conocimiento, de ahí, que reclama cuidado y protección de la misma sociedad. Por lo tanto, esta metáfora advierte errores de tipo teórico- organizacional y epistemológico que pudiesen cometerse en el proceso educativo venezolano a principios del siglo XXI. Es necesaria la solidaridad y valoración de éste bien común, para evitar que pierda agua y, se seque, y ponga en riesgo la vida y el bienestar de todos los elementos que lo contienen. No puede pensarse el Homo Sapiens como 353 Arbitrado Los alumnos y profesores constituyen el sistema de agua que da vida a