individuos permanecen unidos por la construcción de su propia casa u hogar.
Aun cuando cada individuo, visto por separado, parece contribuir muy poco al
mantenimiento y supervivencia de la colmena, no es así, cuando, se concibe
sus integrantes, como un todo poiético integrado, con capacidad para
autoproducirse.
En un sistema educativo, aún, cuando en lo particular haya diferencias
fenotípicas y diversidad de ideas y pensamiento, la tendencia es a permanecer
sintonía con la organización y, al mismo tiempo propiciar la renovación para
mantener el funcionamiento de cada miembro de los miembros del salón de
clases.
En algún sentido kantiano, el significante biológico de este ejercicio de
imaginación, guarda relación con la noción de imperativo categórico a priori, al
tratarse de una cualidad innata o predisposición natural, anterior a cualquier
aprendizaje ulterior, presente en cada organismo vivo, que lo mantiene en
permanente emergencia y, en constante colaboración recíproca, para
cohabitar y construir juntos su propia colmena o sociedad.
Conforme a esta visión, debería transitar entre los venezolanos, la
condición bio-psicosocial que los define y los proyecta en la historia, es decir,
en sincronía sistémica entre hechos valorativos en relación recíproca con el
contenido cultural, dado que ello explicita el accionar social y devela en la
temporalidad, el entendimiento armonioso de los valores entre sus miembros.
3.3. Metáfora pedagógica para promover el trabajo compartido
3.3.1. El Río Orinoco
El proceso pedagógico de enseñanza-aprendizaje, debe compararse al
gran río Orinoco, principal arteria de agua dulce que cruza el corazón del
territorio venezolano en cuyo interior subyace el trabajo compartido.
352
Arbitrado
cumplimiento de sus funciones y responsabilidades específicas. Todos los