3.2.1. La colmena de abejas
Según los argumentos legales citados, la sociedad venezolana y el
sistema educativo, supone su funcionamiento bajo la óptica de la integración
y organización social, curricular y pedagógica. Es así como, el trabajo docente-
alumno, debe ser una labor valorativa sistemática, cuyo contenido teórico-
académico debe corresponder a los objetivos de enseñanza-aprendizaje, estar
conectado con el desempeño administrativo y obrero, para lograr resultados
óptimos en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Asimismo, en sintonía con
las necesidades laborales y de ocupación del país, Sin embargo, en la práctica
parece que no se está logrando el trabajo mancomunado, en un escenario con
características complejas.
El sistema de relación de los valores y su funcionamiento social en el
sistema educativo, puede compararse con lo que sucede en la vida de una
colmena; en este espacio de reunión, los actores educativos son como abejas
productoras activos de valores, integradas a los preciados panales per se
contentivos de miel como valor vital, aferramos a éstos en un consenso natural
esencial.
Como humanos empáticamente reunidos en un gran (panal) universo
planetario, generamos: vivencias cercanas, valoraciones en los entornos
educativos y socio-culturales de relación, implicaciones a la materialidad,
transformación en medio de vida compartida, mediante el consenso y la
participación activa. Además, estamos en constante movimiento, por un
objetivo biológico y recursivo, que es, el permanecer unidos y construir juntos
el
propio
bienestar,
cooperación,
tolerancia,
solidaridad,
igualdad,
responsabilidad y ética, prolongando así la supervivencia al grupo que nos
produce.
En una colmena de abejas, se distribuye el trabajo diario entre todos los
integrantes que la constituyen. Cada miembro participa activamente en el
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Arbitrado
3.2. Metáfora para promover valores superiores