Revista Scientific Volumen 1 / Nº 2 - Noviembre-Enero 2016-2017 | Page 350

del hombre ante los fenómenos naturales, asimismo por lo social: nos permite explicitar lo observado, manifestar lo sentido, lo vivido; hablar sobre la realidad y como suceden las cosas, además puede hacer que las cosas ocurran. De este modo el lenguaje se erige como una dimensión generadora de ideas y, por tanto, constructor-coordinador de realidades. Más allá de describir el mundo y las cosas del mismo, es capaz de crear el mundo, de fundar la realidad, de crear realidades; no siempre es precedido por las cosas que describe, también puede preceder a las cosas que describe al crearlas en sus enunciados. El lenguaje tiene pues, un carácter también ontológico, es generador de ser. (Garciandía: 278). 3.1. Por qué el lenguaje imaginario en la acción pedagógica El origen y el propósito del proceso educativo en cualquiera de sus niveles, se encuentra en el estudiante, de allí que las herramientas de enseñanza deben nacer de sus necesidades, e intereses e iniciativa de aprendizaje. Por ello, la necesidad del relato metafórico desde edades tempranas, por presentar características cognitivas de transición del pensamiento concreto al pensamiento formal, por la inestabilidad y fragilidad emocional de los estudiantes que inician el periodo de adolescencia. En los programas curriculares de los niveles educativos, se dice que los valores esenciales para la identidad venezolana son entre otros: amor, ternura, libertad, paz, justicia, equidad, solidaridad respeto, convivencia, vida, responsabilidad salud. Sin embargo, en la realidad no se está logrando mucho, porque no los desmenuzamos, no los hacemos actitudes, no los expresamos, nos quedamos en el valor y no vamos a la actividad que es la que debe cumplirse. Es en este punto en el cual, la metáfora llena el vacío y facilita o asiste el trabajo pedagógico. 349 Arbitrado El conversar cotidiano es de origen imaginario, dado la contemplación