comprometan en aportar su saber y energía en el logro de los objetivos
compartidos.
Con relación al indicador recompensa, en opinión de los encuestados,
el 55% señaló que nunca se recompensa ni valoriza el trabajo bien realizado,
no hay compensación a los trabajadores y no son incentivados por parte del
directivo por las actividades ejecutadas, el 16,6% manifiestó que a veces lo
hacen, un 11,6% opina casi siempre, mientras 16,6% dice que siempre el
directivo incentiva al personal a seguir adelante. Resultados que se contradice
con lo señalado por Chiavenato (2009), al referir que la recompensa debe
fortalecerse en las instituciones; pues en la medida en que la organización
utiliza más el premio que el castigo, contribuye en la satisfacción de los
docentes por el trabajo bien hecho.
Referente al indicador relaciones entre el personal, el 61,3% de los
encuestados dicen que nunca hay un ambiente de trabajo grato, ni respeto
hacia los docentes, 13,3% expresa que a veces sienten que el directivo
fomenta el trabajo entre el personal, un 11,6% indicó que casi siempre se
promueve el trabajo en equipo, y un 13,3% que siempre son tratados con
respeto. Resultados que se contradice con lo planteado por Chiavenato
(2009), quien afirma que las relaciones es la existencia de un ambiente grato
de trabajo y relaciones sociales adecuadas entre jefes y subordinados.
Situación que no se aprecia en todas las escuelas del NER 196, pues en unas
si se genera las relaciones interpersonales efectivas, mientras que en la
mayoría pareciera que es lo contrario, lo que puede estar afectando el clima
organizacional en las mismas.
En lo que concierne al indicador conflictos, se evidencia que un 59% de
los encuestados manifestaron que nunca se resuelven los conflictos de
manera oportuna, un 13% expresa que a veces el directivo lo lleva a cabo, otro
13% comunica que casi siempre el directivo maneja los conflictos negociando
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Arbitrado
de movilizar el potencial colectivo de modo tal que todos los docentes se