(2005:11), señala que es el proceso mediante el cual se orienta y conduce la
institución educativa, sus actores y las relaciones con el entorno, a través del
trabajo en conjunto para ofrecer un servicio de calidad y coordinar las tareas
hacia la consecución de sus proyectos comunes. El gerente educativo, en este
caso el del director del Núcleo 196 tiene a su cargo una serie de funciones, las
cuales debe poner en práctica de manera efectiva para lograr los objetivos
organizacionales mediante el trabajo en colectivo.
En tal sentido, le corresponde al director necesariamente, el desarrollo
de ciertas habilidades y destrezas, que van desde el conocimiento de la
organización en cuanto, a sus debilidades y fortalezas internas, así como
oportunidades y amenazas externas hasta las competencias y expectativas de
las personas que integran la misma. Para esto, además de las funciones
administrativas, el directivo debe convertirse en agente impulsor de relaciones
y condiciones con y entre el personal, que conduzcan a una mayor
participación y cooperación en pro de las metas institucionales.
Este planteamiento fundamenta la necesidad de la acción gerencial
orientada a promover el clima organizacional en las instituciones educativas,
donde el directivo como gerente educativo constituye el factor relevante para
hacer que se cumplan los objetivos y metas institucionales. Razón por la cual
los directivos y docentes, requieren comprometerse responsablemente con las
instituciones educativas del NER196, compartir ideas que apunten a la
permanencia e identidad, así como fortalecer un clima organizacional entre los
actores que hacen vida en la institución, logrando que todos se interesen en
resolver problemas y dificultades que se presenten en cada una de las
escuelas.
321
Arbitrado
Ahora bien, ubicando la gerencia en el contexto educativo, Manes