Revista Scientific Volumen 1 / Nº 2 - Noviembre-Enero 2016-2017 | Page 301

competencia en lengua escrita, la cual permita enfrentar con posibilidades de éxito el desafío de los estudios universitarios en donde se incluye, entre otras cosas, el tratamiento de textos académicos. Los problemas detectados, según Olarte (2013), están asociados a falta de información, en algunos casos, y en otros a la dificultad para el uso de estrategias de aprendizaje cognitivas/metacognitivas requeridas para la comprensión de los textos leídos. Al respecto, la autora señala que, en Venezuela, es un hecho lamentable, aceptado comúnmente, el fracaso de la escuela en lo referente a proveer a los estudiantes de educación primaria, así como siguientes niveles de habilidades para alcanzar la comprensión lectora. En consecuencia, el bajo nivel de comprensión lectora de los estudiantes de todo el sistema educativo venezolano, de los cuales no escapan los educandos del Instituto Universitario de Tecnología Mario Briceño Iragorri (IUTEMBI), es una de las principales problemáticas que enfrentan los profesores del país, y específicamente, el estado Trujillo. Cabe señalar que esa realidad la evidencié en visitas reiteradas a las aulas, donde observé la existencia de una gran mayoría de estudiantes de ese instituto con debilidades para aplicar estrategias o técnicas eficaces para la comprensión lectora, enfrentando entre otros problemas, la carencia de un conocimiento acerca de cómo evaluar la fiabilidad y relevancia de la información de las diversas fuentes. Al consultar a profesores de diferentes disciplinas acerca de la comprensión lectora de sus estudiantes manifestaron que no se evidencia por parte de ellos el paso por los distintos niveles de adquisición, retención, integración, recuperación y transferencia de información, además, el nivel de legibilidad alcanzado no permite la comprensión del texto, encontrándose en un nivel de comprensión literal, es decir, poco trascienden el texto, su léxico es muy reducido, escasamente comprenden las normas gramaticales. Asimismo, en conversaciones con 300 Arbitrado Podemos afirmar que al ingreso a la universidad no está garantizada la