futurista busca ser proactivo y mantiene la pertinencia en todos los niveles
educativos dirigiendo la mirada hacia el futuro.
Con respecto al ítem Nº 3 las respuestas de los informantes se
enmarcan en el 51,2% “rara vez” considera que la actuación del director es de
empatía para que sus colaboradores le ayuden al logro de metas
institucionales, el 41,9% “nunca” y solo el 6,97% “ocasionalmente”. En este
escenario Chiavenato (2006) sostiene que la empatía hace que el director en
su liderazgo pueda ubicarse en el lugar de sus colaboradores, entendiéndolos
para darles atención individualizada.
En relación al ítem Nº 4 los resultados indican que el 30,23% “nunca” el
personal directivo fomenta con su equipo docente situaciones empáticas que
favorezcan la filosofía institucional, el 25,5% “rara vez”, el 23,6%
“ocasionalmente” y solo el 20,9% “algunas veces”. Al respecto el autor antes
citado ratifica que el liderazgo empático tiene presente la identificación con su
equipo para fomentar trabajo en equipo y sentido de pertenencia con su
organización.
Específicamente el ítem Nº 5, demostró que el 41,9% “nunca” el
personal directivo desarrolla competencias en la organización; tomando en
cuenta la sinergia con sus colaboradores, el 34,9% “rara vez”, el 16,3%
“ocasionalmente” y solo el 6,2% “algunas veces”. En este sentido Sánchez
(2003) considera que el líder sinérgico es aquel que hace que los objetivos
logrados por la organización o sistema son alcanzados con creces
considerando solo un resultado obtenido en conjunto mayor.
En virtud de lo anterior se precisa que el ítem Nº 6 demostró que el
51,2% “rara vez” el director en su liderazgo trabaja con honestidad,
compromiso y toma de decisiones compartidas, el 44,2% “nunca” y solo el
4,7% “ocasionalmente”. Tal como lo señala Chiavenato (2006) el líder
287
Arbitrado
el 13,9% “algunas veces”. En éste sentido Cornejo (2000) ratifica que el líder