Planteamiento y formulación del problema
Las organizaciones educativas deben repotenciarse a partir de las
exigencias de la sociedad actual, donde se promueven cambios, reformas y
nuevos modelos de interacción para que las instituciones educativas propicien
relaciones de liderazgo con un norte definido. En este contexto de ideas, una
de las características que exige las innovaciones contemporáneas en materia
educativa está en el liderazgo como cualidad para hacer que los actores que
convergen en las organizaciones mantengan una interacción basada en la
armonía y el entendimiento.
En el mundo globalizado, la calidad de la educación constituye una
preocupación para los países que convergen en la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2008) UNESCO.
En correspondencia con lo anterior, las políticas educativas a nivel mundial
cada día exigen la consolidación de liderazgos de los directivos que asumen
la responsabilidad de conducir la operatividad del proceso escolar.
Específicamente la gestión educativa a finales del siglo XX y principios del
siglo XXI se ha visto afectada por variables internas y externas que impulsan
cambios significativos en las instituciones educativas; tal apreciación se
corresponde con el análisis del documento de gestión escolar perteneciente a
los organismos internacionales: Banco Internacional de Desarrollo - Banco
Mundial.
En el mismo orden de ideas es de resaltar que la calidad de la educación
está estrechamente ligada al liderazgo del gerente organizacional, así lo
señala Chiavenato (2006:81), quien hace énfasis que “el liderazgo induce a la
consolidación de las relaciones interpersonales”. En este escenario se
reconoce que una de las preocupaciones latentes que se asume en la época
contemporánea es la conducción de las instituciones educativas, señalando
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Arbitrado
2. El Problema