participación, el dialogo, la justicia, la autonomía, y la democracia; para
legitimar normas sustentadas en valores, que conduzcan a una convivencia
escolar armónica. Esto permitirá formar personas aptas para incorporarse a
otros niveles educativos y en otros espacios en la vida, con sentido pertenencia
dignidad, fraternidad y justicia.
En los actuales momentos, es bien sabido de que la familia por sí sola,
como institución ya no resuelve por completo las necesidades de la persona,
y la escuela por sí sola tampoco logra solventar las múltiples vertientes del
proceso socializador; por lo tanto el análisis de las continuidades o
discontinuidades entre familia y escuela se convierte en un elemento clave
para comprender mejor los determinantes ambientales del desarrollo. Si la
familia es el agente educador por excelencia y delega parte de esta
responsabilidad en las Instituciones educativas, éstos deben caminar juntos
en el proceso educativo formativo. El proceso educativo supone una simbiosis
de elementos (docentes, familia, comunidad) en fluida integración para así
lograr el desarrollo del potencial de sus estudiantes.
La comunidad educativa, la asociación de padres y representantes,
conjuntamente con los docentes y educandos, constituyen la verdadera base
del proceso educativo consciente, basado en la realidad y centrado en valores.
La asociación de padres, conjuntamente con las comunidades educativas, es
una fuente inagotable de riqueza integrativa y constituyen un poderoso
eslabón cogestor en la escuela y la familia.
La integración facilita el contacto personal entre los padres y los
docentes, canaliza las sugerencias e iniciativas de padres, docentes, y
alumnos. La interacción entre la familia y la escuela constituye el modo central
para la educación de los hijos que son los mismos alumnos. Si quieren
sobrevivir como instituciones, familia y escuela han de integrarse; esto se logra
abriendo las puertas de la institución a las familias y la comunidad, invitando a
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Arbitrado
sientan motivados en cuanto a la toma de conciencia, y que propicien la