cultura de origen, el fomento de la convivencia democrática y el respeto a la
diversidad. Además de ello, que aborde medidas en diferentes ámbitos
(normativo, socio laboral, educativo, cultural, convivencia territorial y de
participación social).
Al respecto, López (2001:75), refiere que las propuestas educativas
para los grupos indígenas planteadas desde los gobiernos y desde los
organismos de cooperación internacional se basaban en la integración a la
sociedad criolla nacional desde la aculturación y asimilación lingüística.
Posteriormente, fruto de tales demandas, surgió la “educación bilingüe de
transición” que “...reconocía el uso diferenciado de los idiomas en conflicto y
recurría al uso transitorio de los idiomas indígenas, por lo menos para facilitar
la apropiación de un idioma europeo, así como del código escrito en éste”. De
esta manera nace, la educación bilingüe intercultural (o intercultural bilingüe)
como una educación enraizada en la cultura de referencia de los educandos
abierta a la incorporación de elementos y contenidos provenientes de otros
horizontes culturales. Es una educación vehiculada en un idioma natal y un
segundo idioma que propicia el desarrollo de la competencia comunicativa de
los educandos en dos idiomas. La interculturalidad vista desde esta
perspectiva, es todo un reto, es dar paso a una democracia práctica, no
discursiva. Como señala Gimeno (2001:18) “al Estado no le corresponde
decidir qué valores orientarán a la sociedad y a las culturas, sino garantizar las
condiciones para que los grupos sociales y pueblos indios hagan efectivos sus
proyectos”.
3. Metodología
Metodológicamente fue una investigación de naturaleza analítica y
documental por lo que se encuentra inserta en los estudios de desarrollo
teórico. Éstos, según el Manual UPEL (2003:16), consisten en “la presentación
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Arbitrado
tanto en horario escolar como extraescolar, el mantenimiento de la lengua y la