Revista Scientific Volumen 1 / Nº 1 - Agosto-Octubre 2016 | Page 271

Mariela Eduvigis Jiménez Campos. Gerencia Académica de la Pedagogía del Amor. Revista Scientific. - Ensayo Arbitrado - Registro nº:295-14548 - ppi. BA2016000002 - Vol. 1, Nº 1 - Agosto-Octubre 2016 - pág. 267/276 ISSN: 2542-2987 educación pensada en el futuro, en un mundo globalizado, no solo contribuirá al saber sino también a la vida. Atendiendo a estas aseveraciones, como docentes universitarios debemos ser testimonio de vida para nuestros estudiantes, con orientaciones y alocuciones coherentes, porque educamos no tanto por el discurso, sino por lo que somos y hacemos. Por esta razón, debemos plantar semillas y a la vez ser reflejo de actitudes proactivas. La sociedad actual pide con urgencia educadores inspiradores que influyan positivamente en las futuras generaciones, por lo tanto, surge esta interrogante ¿Será necesario reflexionar acerca de las implicaciones de educar mediante una pedagogía del amor, como aquella capaz de dejar una huella imborrable en nuestros estudiantes? 2. Desarrollo del Constructo Teórico A partir de esta naturaleza axiológica, se vuelve significativo desarrollar la noción del amor y la promoción de una educación universitaria sustentada en este sentimiento, abrigando la esperanza de la formación integral signada por la condición humana de vivir con otros, lo que señala Xirau (citado en Barba, 2002), “Educar es en esencia amar”. Desde esta perspectiva, para ser docentes inspiradores, formadores, fieles a nuestros principios y ética profesional, las acciones desarrolladas en el ámbito académico deben ser un ejemplo de amor, paz, armonía, cooperación, solidaridad, compañerismo, tolerancia, sensibilidad, responsabilidad, puntualidad y alegría. Esta visión se despliega en la concepción de Maturana (1999), cuando se refiere al amor como la emoción responsable de organizar la influencia de las acciones humanas, debido a que permite conformar un espacio para desarrollar las interacciones sociales que garanticen la convivencia. Bajo esta óptica, la noción axiológica del quehacer educativo desarrolla la aceptación de sí mismo y conforma la concepción de otredad en las 270