Mariela Eduvigis Jiménez Campos. Gerencia Académica de la Pedagogía del Amor.
Revista Scientific. - Ensayo Arbitrado - Registro nº:295-14548 - ppi. BA2016000002 - Vol. 1, Nº 1 - Agosto-Octubre 2016 - pág. 267/276
ISSN: 2542-2987
1. Introducción
El siglo XXI trae consigo una gran cantidad de transformaciones en
muchas esferas de la vida social, educativa, tecnológica, cultural, espiritual,
científica y familiar. Estas transformaciones tocan de modo particular el ámbito
educativo, con reformas en sus modelos tradicionales por otros
contemporáneos.
En este sentido, Delors (1996) en el informe a la UNESCO de la
Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, indica que “la
educación tiene la misión de permitir a todos sin excepción hacer fructificar
todos sus talentos y todas sus capacidades de creación, esto implica que cada
uno pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal”
(pág. 12). Este compendio presenta a la educación como aquella capaz de
empoderar a los estudiantes a ejercer la gerencia académica y desarrollar sus
competencias profesionales, las cuales les permitan desplegar la creatividad
e innovación al responsabilizarse por sus acciones como ciudadanos
comprometidos de una manera proactiva con la sociedad.
Por consiguiente, la formación del talento humano estudiantil, requiere
de la conformación de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que
coadyuven de manera positiva en la dinámica de sus contextos socioculturales,
sobre una base curricular eficiente, efectiva y eficaz, permitiendo la
consolidación de los conocimientos tecno-científico-humanísticos; así como de
un docente comprometido con la gerencia del quehacer académico.
El docente como gerente de aula en la praxis académica debe estar
inmerso en una formación permanente e integral, para convertir su gestión
didáctica en un quehacer pedagógico que motive, promueva cambios e inspire
a los estudiantes a ser cada día mejores en lo personal, académico, social y
profesional. Al respecto un docente, según Ramírez (2009) debe ser promotor
de una educación para todos, no dirigida a una minoría; de una educación
construida a partir de lo mediato e inmediato. De allí puede decirse que una
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