Revista Scientific Volumen 1 / Nº 1 - Agosto-Octubre 2016 | Page 259

Naylet Chiquinquirá Rojas Rivero. Formación del Docente y Pedagogía de la Complejidad en el Contexto de la Educación. Revista Scientific. - Artículo Arbitrado - Registro nº:295-14548 - ppi. BA2016000002 - Vol. 1, Nº 1 – Agosto-Octubre 2016 - pág. 249/265 ISSN: 2542-2987 mientras que el alumno no sabe nada y es totalmente dependiente. Aunque de estas consideraciones han pasado a la rigidez de estas posiciones que niegan a la educación como proceso de búsqueda del conocimiento, aún se mantienen presentes en el sistema educativo actual. Fairstein, H. (op.cit.) sostiene que “la educación se debe basar en la manera como el alumno se ve y siente el mundo a su alrededor” (p. 20). Desde esta nueva concepción educar es dialogar y el diálogo es un acto de amor, y el maestro es un observador de procesos que no impone valores, sino que observa a sus alumnos a partir de sus expresiones, pensamientos, sentimientos, comportamientos e interacciones. Otros autores (Corrales, 2008; Flórez, 2001; Osorio Lazo, 1969; Barroso, 1991; Morín, 2000; Figueroa, 2000) coinciden en replantear el propósito de la educación desde una perspectiva más humana, la cual debe estar orientada a contribuir en el desarrollo humano integral de los actores involucrados en el proceso socioeducativo. Corrales (2008) sostiene que tradicionalmente, “el educador es el poseedor de los conocimientos y el estudiante es un recipiente pasivo de los mismos” (pág. 24); por lo que también destaca que “educación significa poder y control de la información, y que en ella el énfasis es sobre los comportamientos y los contenidos más que sobre los procesos de la relación educativa” (pág. 25). Los maestros son percibidos como controladores, la relación es de miedo, la confianza es mínima y no existe un lugar para el ser humano, sólo se destaca la inteligencia o la razón. Corrales (op.cit.) propone el modelo de “relación persona-persona, el cual se desarrolla en un clima de mutua confianza, aceptación y mucha apertura, que facilita el aprendizaje” (pág. 28). Desde esta concepción, el estudiante asume responsabilidades en sus procesos y el maestro proporciona recursos y el modelaje desde su propia experiencia. De esta forma, el estudiante desarrolla su programa (solo o en complementación con otros) en 258