María Mercedes Carrillo. Gerencia y Sociedad del Conocimiento para Optimizar el Desempeño Académico del Docente.
Revista Scientific. - Artículo Arbitrado - Registro nº:295-14548 - ppi. BA2016000002 - Vol. 1, Nº 1 – Agosto-Octubre 2016 - pág. 134/149
ISSN: 2542-2987
cultural y académico. Es por ello, que las instituciones educativas se ven
aludidas de manera directa, por ser éstas las gestoras naturales del
conocimiento, tienen el compromiso de satisfacer nuevos mandatos de la
sociedad que las sustenta, la investigación y la extensión de carácter
pertinente, social, pero sobre todo con la masificación de la cultura y los
saberes, sin perder de vista la calidad y eficiencia que impone la sociedad del
conocimiento.
Asimismo, Malvicino y Serra (ob.cit), exponen “el conocimiento es el
único recurso ilimitado, el único activo que aumenta con su uso” (pág. 2), bajo
esta premisa, se está dando un gran cambio del paradigma sociedad industrial
al paradigma de la sociedad del conocimiento. De allí, la necesidad de evaluar
el estilo gerencial presente en las organizaciones con miras a entender que
deben gerenciarlo bien, en la búsqueda de formas que permitan crear un valor
adicional mediante la captura, almacenamiento y comercialización de éste.
Sin embargo, a criterio de Senge, (2005) “la información no es lo mismo
que el conocimiento” (pág. 48) ya que, la información es ciertamente una
herramienta del conocimiento, pero no es éste en sí, sustentando el autor que
la única manera de sobrevivir a los cambios exigidos por el entorno es
construyendo organizaciones perspicaces que permitan manejar nuevos
modelos mentales, aceptando la apertura a nuevos paradigmas del tipo
organizacional, gerencial y tecnológico. Tal es el caso, de la incorporación
sistemática de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en la
sociedad moderna, porque está asumiendo consecuencias drásticas, al punto
de provocar cambios estructurales en el orden político, cultural, educativo y
social.
De todo este proceso aplicado, se sugiere que la formación del futuro
docente enclaustre el apoderarse de saberes, tendentes a gestar el
conocimiento más que a transmitirlo como se ha venido planteando. Sin duda,
estamos ante el reto de convertir estos saberes en discernimiento explícito,
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