Año 1. No. 1 Abril, 2018
PostdoctUBA
Revista del Postdoctorado de la Universidad Bicentenaria de Aragua
Año 1. No. 1 Abril, 2018
En este sentido, la auto sustentabilidad normalmente se ha atribuido a la Educación Media Técnica pero, no se debe olvidar la formación base de hogar, donde Savater( 2000) presenta a la familia como la antesala a lo que será el hombre a futuro, puesto que es vista como el escenario donde“ el niño aprende o debería aprender aptitudes fundamentales …”, que le permiten poner en práctica las primeras nociones de convivencia( socialización primaria), convirtiéndose a partir de allí“… en un miembro más o menos estándar de la sociedad”( p. 55). Una persona capaz de asumir los retos a los que se enfrentará.
Martiñá( 2003) sin embargo, señala que el trabajo formativo para el docente“ sería más fácil si los estudiantes fueran huérfanos”( p. 9). Claro está, no se trata de que el docente asuma tal responsabilidad sino de hacer ver que gran parte en la conducta y disposición a aprender, es responsabilidad directa de los padres y por tanto, con su apoyo es más sencillo perfilar el talento humano, evitando así, todos los vicios conductuales que exteriorizan.
LARRY JOSÉ HERNÁNDEZ BOLÍVAR
doctor2021pd @ gmail. com Celular: 0416 – 629 07 78
Doctor en Ciencias de la Educación, UBA. Magíster en Educación Técnica, IUPMA. Profesor en Artes Industriales, IUPMA. Técnico Superior Universitario en Electricidad, Mención Electrónica, IUTIN. Docente de Postgrado UBA. Docente de Educación Técnica.
En ese orden de ideas, se permite engranar el aula con la sociedad, cuyo eslabón primordial es el trabajo práctico del estudiante, al punto que la propia sociedad se beneficie, tomando en cuenta que todo debe cristalizarse en dar solución a problemas específicos. El extramuro cobra fuerza en la posibilidad de formar la comunidad con herramientas idóneas para la solución de su realidad y para ello se necesita según Novoa( 2003)“… capacitar a un grupo o sector poblacional objetivo, a la vez que poner en ejecución un emprendimiento productivo”( p. 3).
REFLEXIÓN FINAL
Se concluye que la cohesión esperada entre la sociedad, educación técnica y empresa no se desarrolla de la forma esperada, por lo que se estima ha perdido fuerza con el pasar de los años y por lo tanto, la conexión con el campo laboral no ha surtido el efecto adaptado a la realidad país.
Ello trae como consecuencia que, la sociedad, a pesar de ser un territorio abierto donde converge de manera simultánea, todo el talento humano de la propia comunidad, la escuela técnica y la empresa, no escapa de evidenciar la tímida vinculación, producto en parte de la dinámica social que es quien finalmente, dicta las pautas hacia el norte de satisfacer necesidades muy particulares, lo que se traduce además en el marcado desconocimiento del manejo de potencialidades.
En ese sentido, la escuela técnica aún sigue sometida a ensayo y error, con la pretensión de articular al estudiante con el proceso productivo, pero la exclusiva implementación de políticas educativas no permiten la debida contextualización, sino por el contrario, la estandarización.
En cuanto a la empresa, por su carácter altamente tecnicista, juega un papel fundamental en todo su ámbito procedimental, legal y educativo pero en realidad, es una estructura cerrada a la integración de otros elementos de orden social y educativo presentes en otros espacios y ello en parte, es producto de la rigidez que requiere toda su dinámica en pro de ofrecer un mejor bien y / o servicio para satisfacer la demanda de un cliente.
REFERENCIAS
Martiñá, R.( 2003). Escuela y Familia: Una Alianza Necesaria. Madrid: Ediciones Internacionales Universitarias Novoa, C.( 2003). Alternativas de Integración Educativa con el Trabajo. México: Siglo XXI Ramírez, A.( 2010). Pedagogía para Aprendizajes Productivos. Colombia: Net educativa Savater, F.( 2000). El Valor de Educar. Colombia: Ariel
ISSN: 1690-0685 Depósito Legal: pp200202AR286
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