Revista Perniciosa Mar. 2015 | Page 25

La belleza aspira al juego y a la imperfección. Abrirse paso a oscuras y a tientas. Buscar los rincones inexplorados. Con un buen lubricante puede ser divertido. Gracias, Samantha. Rozar apenas el borde, con besos y caricias. Abismarse en ese oscuro agujero de placer. Por atrás todo se vuelve más estrecho y el dolor, el dolor sólo es posible si no está bien relajado. Juegos previos, estimulación, un beso ligero que vaya humedeciendo todo. Dejar de lado el recuerdo de los camioneros, poner la mente en un sitio lejano a Necochea y luego si, de a poquito, sólo la puntita. Nunca penetrar en contra de su voluntad. Si hay escombros poner en uso un enema. Un hermoso back swinging. Ella tumbada boca abajo y vos, entrando, entrando, desde arriba, muy arriba. Y seguro, que no es lo que aconsejó mamá. La penetración es mucho más profunda y cuando menos te lo imagin