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usarlo para buscar a su enemigo en la corriente cercana, ya que era propio de Loki el elegir un método tal para confundir su persecución. Este consejo pareció apropiado y fue seguido rápidamente y, cuando la red fue finalizada, los dioses procedieron a rastrear el río. Loki eludió la red cuando fue lanzada por primera vez escondiéndose en el fondo del río entre dos piedras y cuando los dioses extendieron la malla e iniciaron un segundo intento, efectuó su huida saltando corriente arriba. Sin embargo, un tercer intento de capturarle fue exitoso, ya que, al intentar escapar una vez más con un repentino salto, Thor lo atrapó en el aire y lo sujetó con tanta fuerza que no pudo escapar. El salmón, cuya viscosidad es proverbial en el Norte, es célebre por su extraordinariamente delgada cola y los nórdicos lo atribuyen al poderoso apretón de Thor sobre su enemigo. El Castigo de Loki. Loki volvió entonces hoscamente a su forma habitual y sus apresadores lo arrastraron hasta una caverna, donde lo ataron usando como cuerdas las entrañas de su hijo Narve, que había sido despedazado por Vali, su hermano, a quien los dioses habían transformado en un lobo para tal propósito. Una de estas ataduras fue ceñida bajo los hombros de Loki y la otra bajo sus ijadas, asegurando por tanto sus manos y sus pies; pero los dioses, no del todo satisfechos de que las cuerdas, aunque eran duras y resistentes, pudieran resistir, las transformaron en hierro. Skadi, la giganta, una personificación de los fríos ríos de montaña, que había observado con alegría el encadenamiento de su enemigo, ató entonces una serpiente directamente sobre su cabeza, para que su veneno cayera, gota a gota, sobre su rostro. Pero Sigyn, la fiel esposa de Loki, corrió a su lado con un vaso y hasta el día de la venida el Ragnarok permaneció con él, recogiendo las gotas mientras caían, sin dejar nunca su puesto excepto cuando el recipiente estaba lleno y se veía obligada a vaciarlo. Sólo durante sus cortas ausencias podían las gotas de veneno caer sobre el rostro de Loki y entonces provocaban un dolor tan intenso que se retorcía por el tormento, y sus esfuerzos por liberarse sacudían la tierra y provocaban los terremotos que tanto asustan a los mortales. En esta dolorosa posición estaba Loki destinado a permanecer hasta el ocaso de los dioses, cuando sus ataduras se soltarían, tras lo cual tomaría parte en el fatal conflicto en el campo de batalla de Vigrid, sucumbiendo a manos de Heimdall, que sería muerto al mismo tiempo. El Día de Loki. Cuando los dioses fueron degradados a la categoría de demonios con la introducción del cristianismo, Loki fue confundido con Saturno, que también había sido desprovisto de sus atributos divinos y ambos fueron considerados como los prototipos de Satán. El último día de la semana, que era sagrado para Loki, era conocido en el Norte como Laugardag, o día de lavado, peor en inglés fue transformado en Saturday (sábado) y se decía que tal nombre se debía no a Saturno sino a Sataere, el ladrón de la emboscada y dios teutón de la agricultura, que es supuestamente otra mera personificación de Loki. ·Gigantes, Gigantes, Enanos y Elfos.