Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 7

Por Juan Ávila Muñoz miento proporcional a la bajada de su confianza en si mismos. Sin confianza no se rinde, por mucho que aprietes el pedal del gas. Si no tienes tu confianza en un nivel extraordinariamente alto, los tiempos no llegan. El crono se resiste. Es por este motivo por lo que los pilotos de F1 más extraordinarios de la historia suelen tener un punto de engreídos, soberbios, arrogantes, altivos y añádase el sinónimo que se prefiera. Si no te lo crees tu mismo, no puedes optar a ser el mejor. Las crisis de confianza son las que convierten a un piloto increíble en uno más de la parrilla. Por todo esto es tan importante comenzar golpeando primero. Hamilton lo entendió a la primera y basado en su estatus de bicampeón, ha comenzado estableciendo su reinado en Mercedes. Convertirte en bicampeón también te da ese punto. Rosberg, que perdió el Mundial el año pasado, todavía no se ha recuperado y lo está pagando. El síndrome de la oportunidad perdida. Raikkonen y Vettel, en cambio, vieron este 2015 como una liberación: los dos se libraban de sus respectivos ogros. Si Raikkonen perdía contra Vettel, perdía contra el Tetracampeón. Si Vettel perdía contra Raikkonen, perdía contra un Campeón y no contra un recién llegado a Red Bull sin victorias ni pódiums. Ambos lo enfocaron así y recobraron la confianza. La base de todo... Pedro, por la puerta de atrás M ás de quince temporadas en la Fórmula 1, ha trabajado con varios campeones del mundo, para muchos del Paddock, el último “gentleman” de la parrilla y una gran reputación que le ha llevado a presidir hasta en dos ocasiones la GPDA. Hablamos de Pedro de la Rosa, un piloto que lo ha sido todo en sus compromisos allá por donde ha pasado y que la máxima categoría le devuelve en forma de patada su dedicación a la misma. No sabemos que se traerá entre manos después de ir perdiendo caché y protagonismo en Ferrari. Probablemente ha tratado de estirar demasiado su estancia en la máxima categoría cerrando otras puertas. Pero el considerado mejor probador, el gran desarrollador de monoplazas, el que conoce todos los entresijos y el maestro de noveles es imposible que no haya tenido ofertas, ya sea d P