Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 6

EN LA F1, LA CLAVE ESTÁ EN LA CABEZA...COMO SIEMPRE. L a cabeza, eso es lo importante. En la F1, ese deporte de tanta tecnología y reglas tan complicadas, lo que lo decide todo es lo rápido que puedas llegar a ser en comparación con tus rivales. Y para lograr ser rápido se suele pensar que se necesitan 2 cosas: talento y un monoplaza competitivo. No diré lo contrario…pero esa ecuación está incompleta. En la F1, para triunfar, como en cualquier otro deporte, además de tener talento, se necesita una cosa que no todos tienen igualmente desarrollada: una cabeza bien amueblada. Algo que marca diferencias muy importantes a la hora de enfrentarse a los retos que este deporte te pone por delante. Ejemplos tenemos muchos, pero el más debatido recientemente es el de los dos pilotos de Mercedes: Lewis Hamilton y Nico Rosberg. El talento de ambos no ofrece discusión. El alemán puso contra las cuerdas a Lewis el año pasado y batió a Michael Schumacher durante 3 años seguidos con el mismo coche. El talento de Rosberg no está en duda, pero sin embargo su rendimiento este año dista años luz del que tuvo la temporada pasada. Parece el primo del Nico que vimos en 2014, como diría Briatore. Y al cambio tenemos un Hamilton especialmente seguro de si mismo, que parece estar en otra galaxia en comparación con el piloto que veranea en Ibiza y habla un español más que correcto. ¿Qué ha pasado?¿ha perdido su talento Rosberg de repente? Ni mucho menos, es una cuestión de confianza. Esa que te hace dar tu máximo o hundirte en la miseria. Pero Rosberg no es ni mucho menos el único caso de piloto que deja de rendir por estar su confianza en horas bajas. El año pasado tuvimos dos buenos ejemplos: Vettel y Raikkonen, que ahora comparten equipo para más inri. Sebastian y Kimi fueron batidos contundentemente por sus respectivos compañeros de equipo la temporada pasada, hasta el punto de ver comprometido seriamente su prestigio, construido durante todos estos años. De Vettel se dijo que todo se había debido al coche que había conducido estos 4 años, y de Raikkonen que al final había resultado ser peor piloto que Felipe Massa. Los dos comenzaron la temporada viendo como sus compañeros les iban batiendo carrera sí, carrera también. Alonso fue a por todas desde el principio, consciente de que la mejor manera de imponerse a Raikkonen era hacerle dudar desde el principio. Ricciardo decidió que viniendo de Toro Rosso, cualquier cosa en el Red Bull era mejor e iba a darlo todo por conservar ese puesto. El enfoque de ambos fue ir a por todas desde el comienzo. Mientras ellos batían a sus rivales, estos construían un muro tan alto para su rendi-