REVISTA LA CRUZ 1062 ENE-FEB 2017 | Page 47

padre Félix su disponibilidad al perdón que claramente se sustentaba en una tranquilidad de conciencia y en su amor por la verdad.
Otro momento de la vida del padre Félix donde se manifiesta su capacidad de perdonar lo encontramos en la relación con su hermano Manuel, el cual, al igual que Félix, era sacerdote en la Sociedad de María. Después de recibir el llamado de Dios a fundar a los Misioneros del Espíritu Santo, Félix se confía con su hermano y le escribe una carta en la que le cuenta esta nueva etapa de su vida sacerdotal y la misión que acaba de recibir del Señor. Sin embargo, su hermano, desconfiando de lo que Félix narraba en su carta, reenvía la misma al Superior General. Félix tenía previsto hacer esto más tarde, para pedir la autorización de viajar a Francia y poder hablar personalmente este asunto tan delicado. Para el padre Félix, este hecho fue muy doloroso. No sólo lo vivió como una traición, sino que además fue juzgado por quien era doblemente su hermano: por la sangre y en la vocación. Así lo describe en su Diario: Jueves 19 de mayo de 1904. Hoy recibí una CARTA DE MANUEL del 26 de abril en que me trata de alucinado, loco, etc. etc., porque le conté que iba a fundar el oasis de hombres, aunque en términos oscuros. Le ofrecí a mi Jesús y sentí gozo interior
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